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Andadores baratos

En el mercado de hoy en día, es muy fácil conseguir andadores baratos ya que son objetos muy pedidos por los padres debido a que los niños se divierten mucho en ellos y pueden aprender a dar sus primeros pasos fácilmente sin necesidad de que perdamos el tiempo enseñándoles. Son muy útiles, tienen ruedas (usualmente cinco), y últimamente con las nuevas tecnologías, están siendo fabricados con un sistema que evita que los niños caigan de las escaleras.

Son hechos con una estructura de frenadores y sensores que miden la altura y no dejan que nuestro niño se desplome cuesta abajo. Por lo general, los de este tipo no suelen ser económicos. Pero podemos conseguir andadores baratos que no cuenten con este sistema y los podemos tomar solamente como un objeto para que los chicos jueguen y se diviertan, pero debemos tomar nuestros recaudos.


Opiniones de profesionales

Es totalmente cierto que este elemento tiene mala fama y esto es porque los médicos generalmente no suelen recomendarlo. También es mentira que la mayoría de los papás quieran comprarlo. Suele decirse que el andador no ha sido fabricado para enseñarles a los bebés a caminar por sí solos pero esto no ha sido del todo probado. Los pediatras dicen que si nos pasamos en el tiempo que deberíamos dejar que los usen, pueden causar la pérdida del equilibrio y el movimiento natural que realizan con las piernas cada vez que quieren dar un paso, porque al estar los cuerpitos apoyados en el asiento del andador, esto hace que se sientan muy cómodos. Es verdad que esta cosa no ayuda realmente a que nuestro bebé aprenda a la perfección. En ciertos momentos puede ser perjudicial ya que estaríamos haciendo retroceder al chico en su desarrollo y crecimiento natural debido a que no sabe como andar sin ayuda de algo o alguien y en forma independiente.

Si queremos comprar uno, debemos pensar en nuestros hijos y no en nosotros, ya que suele pensarse que con este objeto, obtendremos que los pequeños se fatiguen y nos dejen en paz un rato así podemos dedicarnos a otras tareas domésticas. Si adquirimos en el mercado uno de éstos juguetes, esto no significaría que podemos dejar a la deriva a los bebés haciendo de las suyas ya que no nos molestarían, sino al contrario, con los peligros que traen aparejados debemos estar presentes para controlar qué es lo que hacen y a dónde se dirigen, evitando cualquier tipo de desgracia que luego podemos llegar a lamentar. Es de relevancia saber que los andadores no pueden usarse durante todo el tiempo lo que resta del día. Nuestros pequeños deberán aprender a relacionarse y a hacer sus movimientos por sí solos agarrándose de sus papás o de las cosas que tenga a su alcance. Es muy acertado dejar que se relacionen con lo que les rodea, aprendiendo los peligros, apoyándose en el piso o las paredes. Hay que apreciar que éste elemento deberá usarse solamente como una manera de entretenimiento.


Mitos y verdades

El andador no es tan negativo como parece. Como casi todas las cosas que existen, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Hay que pensar en la diversión, en la felicidad que les provoca a los bebés moverse con libertad aunque sea un rato (recordar siempre de supervisarlo) entonces esto será toda una nueva experiencia de felicidad ya que los alienta a empezar a inspeccionar el entorno que los rodea. El andador es un juguete muy bueno para dejarle sacar al pequeño todas sus energías acumuladas, el stress, los nervios, etc. Lo podríamos comparar con lo que significa una bicicleta para un adulto. Las contras que tiene una de estas cosas son bastantes, más que nada porque supuestamente suele retrasar la motricidad natural. Para empezar a caminar, un niño necesariamente deberá respetar ciertos pasos básicos: mantener su columna recta y no andar encorvado, empezar a dar sus primeras pataditas y de a poco ir parándose para empezar a caminar despacio.

Con el andador nos saltearíamos todos éstos pasos tan importantes para el aprendizaje. Les estaríamos ahorrando conocimiento de sus propios cuerpos. Nuestros bebés saldrían caminando, sí, pero de una forma súper cómoda y sin esfuerzo alguno. Al sentarse en los aposentos de éstos elementos, no sabrían de qué manera sostener el equilibrio y entonces se caerían fácilmente. Otra de las cosas que también suceden es que no poseerán control del espacio que tienen sobre sí mismos (los andadores son objetos gigantes más allá de sus cuerpos) entonces si se los sacamos se sentirán completamente desorientados y extraños ya que no llegan a percibir del todo bien las distancias. Perderán la noción del perímetro por donde circulan y de su ser. Si has leído este artículo y te ha parecido un juego interesante, puedes conseguirlos económicos en cualquier lugar en los que venden artículos y accesorios para bebes.